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“El título de Hija Adoptiva no lo recibe Rosa Girón, sino Rosa la matrona”

Rosa Girón recibiendo el reconocimiento de manos de la alcaldesa de Puerto Real.

Gema Freire.- El Ayuntamiento de Puerto Real distinguió el pasado 20 de junio a Rosa Girón Zambonino, matrona y vocal de la Junta Directiva del Colegio de Enfermería de Cádiz, con el título de Hija Adoptiva de la localidad. Tras 38 años de ejercicio profesional acompañando a mujeres y familias del municipio, Rosa recibe un reconocimiento que, según afirma, trasciende su propia persona y pone en valor la figura de la matrona y el compromiso de toda una profesión

¿Cómo viviste el acto de nombramiento como Hija Adoptiva de Puerto Real?

Fue un día muy bonito y emocionante. Estaba algo nerviosa porque quería expresar bien lo que sentía, pero una vez que intervine pude disfrutar muchísimo del momento. Además, me acompañaron familiares, amigos, antiguos compañeros y muchas personas que han formado parte de mi vida durante todos estos años.

¿Qué sentiste al conocer la noticia de que ibas a recibir esta distinción?

Fue una sorpresa enorme. Nunca imaginas que te pueda llegar un reconocimiento así. Lo viví con mucha emoción, pero también con humildad.

¿Qué significa para ti recibir este reconocimiento precisamente por tu trayectoria como matrona?

Significa mucho porque yo siempre digo que este reconocimiento no lo recibe Rosa Girón, sino “Rosa la matrona”. Me nombran Hija Adoptiva por haber sido matrona durante tantos años en Puerto Real. Es una profesión muy comprometida e intensa, y este reconocimiento también pertenece a todas las mujeres, las familias y los compañeros que me han acompañado a lo largo de mi trayectoria.

En tu discurso dijste que ya te sentías adoptada por Puerto Real antes de recibir este título.

Así es. Me he sentido adoptada toda la vida. Siempre me he sentido muy querida por las mujeres, las familias y por mis compañeros. Este nombramiento lo que hace es oficializar algo que yo ya sentía desde hace muchos años.

Rosa con la matrona, Magdalena Rus.

Tras casi cuatro décadas ejerciendo en Puerto Real, ¿qué es lo primero que te viene a la cabeza cuando miras atrás?

Recuerdo que llegué siendo muy joven y con muchas ganas de aprender. He tenido la suerte de crecer profesionalmente acompañada por grandes compañeros y por las propias mujeres, que me han enseñado muchísimo. Ellas han sido una parte fundamental de mi aprendizaje como matrona.

¿Qué destacarías de las mujeres y las familias de Puerto Real?

Siempre he encontrado una población muy participativa, interesada por aprender y abierta a las nuevas iniciativas. Muchas de las actividades y proyectos que hemos desarrollado a lo largo de los años tuvieron una gran acogida gracias a esa implicación de las mujeres y de las familias.

¿Cómo ha evolucionado la profesión de matrona desde que comenzaste hasta hoy?

Lo más importante es que hemos ido entendiendo cada vez mejor que las protagonistas son las mujeres y sus familias. Nuestro papel consiste en acompañar, informar y ofrecer la mejor atención posible, pero respetando siempre sus decisiones. Hemos evolucionado hacia una atención más centrada en las personas y más respetuosa con sus necesidades.

Desarrollaste gran parte de tu carrera en Atención Primaria. ¿Qué te aportó ese ámbito profesional?

Me permitió construir proyectos, desarrollar iniciativas y trabajar muy cerca de las mujeres y sus familias. Esa cercanía y esa continuidad en la atención son aspectos muy valiosos que siempre me han resultado especialmente gratificantes.

¿Qué valores han guiado tu forma de trabajar durante todos estos años?

El compromiso, sin ninguna duda. Compromiso con las mujeres, con las familias, con los compañeros, con la profesión y con la formación continua. También el respeto y la capacidad de escuchar. Escuchar de verdad, con atención y con todos los sentidos.

Actualmente, sigues vinculada a la profesión como vocal matrona de la Junta Directiva del Colegio de Enfermería de Cádiz. ¿Qué te motiva a continuar?

Principalmente, intentar dar respuesta a las necesidades de formación de las matronas. Me gusta estar pendiente de las inquietudes que tienen las compañeras y colaborar para que dispongan de oportunidades de actualización y crecimiento profesional.

¿Qué echas más de menos desde tu jubilación?

El contacto profesional tan estrecho que mantenía con las mujeres. Aunque sigo viviendo en Puerto Real y continúo encontrándome con muchas de ellas, ya no existe esa relación cotidiana que formaba parte de mi trabajo.

¿Qué deseas para el futuro de la profesión?

Que se reconozcan plenamente todas las competencias de las matronas y que existan plantillas suficientes para desarrollarlas. Cuando hay más matronas, las mujeres y las familias reciben una atención más cercana, más continuada y de mayor calidad en etapas tan importantes como el embarazo, el posparto, la adolescencia, la planificación familiar o el climaterio.

¿Qué consejo darías a las nuevas generaciones de matronas?

Que no pierdan nunca de vista las necesidades de las mujeres y las familias. Que mantengan la escucha activa, que sigan formándose y que trabajen siempre desde el compromiso: ésa es la base de nuestra profesión.

 

Completa esta frase: ser matrona es…

Un compromiso.

 

¿Y Puerto Real es…?

Un pueblo maravilloso.

 

¿Tu mayor orgullo profesional?

Sentirme querida por las personas a las que he acompañado durante tantos años.

 

¿Qué significa para ti el título de Hija Adoptiva?

Un aliciente y una enorme satisfacción. Es la confirmación de algo que siempre he sentido: que Puerto Real me adoptó hace mucho tiempo.

 

Enhorabuena, Rosa.