El Consejo Andaluz de Médicos ha manifestado a través de un comunicado que existe una «creciente tendencia a invadir las competencias propias de la profesión médica», sin embargo, los colegios provinciales de enfermería consideran que estas acciones no expresan el sentir de la mayoría de los médicos que trabajan realmente en equipo y que son conscientes del beneficio que esta forma de trabajar tiene
La Enfermería es una profesión sanitaria universitaria, con una formación científica, clínica y humana cada vez más avanzada, que desempeña un papel esencial en todos los niveles del sistema sanitario. Su desarrollo profesional permite ejercer con plenitud sus competencias y aportar su conocimiento específico al cuidado de las personas, en coordinación con el resto de profesiones sanitarias.
Las enfermeras valoran necesidades de cuidados, previenen complicaciones, educan en salud, acompañan a pacientes y familias, realizan seguimiento de personas con enfermedades crónicas, participan en programas de vacunación, atienden en el domicilio, promueven hábitos saludables, coordinan cuidados y contribuyen de forma decisiva a la continuidad asistencial.
En este contexto debe entenderse también el reciente Protocolo General de Actuación firmado entre el Servicio Andaluz de Salud y el Consejo Andaluz de Enfermería, un marco de colaboración institucional que permite incorporar el conocimiento enfermero a ámbitos clave como la planificación sanitaria, la gestión clínica, el desarrollo profesional, la formación, la investigación y la mejora de la calidad asistencial.
Recientemente, el Consejo Andaluz de Médicos ha manifestado a través de un comunicado que existe una «creciente tendencia a invadir las competencias propias de la profesión médica», sin embargo, los colegios provinciales de enfermería consideran que estas acciones no expresan el sentir de la mayoría de los médicos que trabajan realmente en equipo y que son conscientes del beneficio que esta forma de trabajar tiene.
Una muestra clara del valor que aporta la Enfermería al sistema es la consulta de acogida, una herramienta protocolizada y desarrollada de manera conjunta por profesionales referentes enfermeros y médicos, que permite a las enfermeras realizar una primera valoración de las necesidades de la ciudadanía, orientar la demanda asistencial y desarrollar las actuaciones previstas en los protocolos y en el marco competencial vigente. Este modelo contribuye a mejorar la accesibilidad, ordenar los circuitos asistenciales y ofrecer una respuesta más ágil, segura y adecuada a cada paciente.
Del mismo modo, el seguimiento enfermero de pacientes en tratamiento anticoagulante oral evidencia su contribución a la continuidad asistencial, la seguridad y la vigilancia protocolizada de estos procesos. Estas actuaciones contribuyen a detectar incidencias, favorecer la adherencia terapéutica y reforzar la atención a las personas que precisan un seguimiento estrecho y continuado.
Desde el CAE trasladan que avanzar en el desarrollo competencial de la Enfermería constituye una respuesta necesaria a las necesidades del sistema sanitario. Desarrollar el potencial de las enfermeras contribuye a mejorar la capacidad de respuesta de los cuidados, la experiencia de los pacientes y la adaptación a los retos actuales de la sanidad andaluza.
La ciudadanía necesita equipos multidisciplinares sólidos, coordinados y con responsabilidades bien definidas, en los que cada profesión desempeñe sus funciones conforme a su cualificación y al marco competencial vigente. En ese modelo, la Enfermería es una pieza imprescindible.

























